Bioplásticos en la aviación: la revolución que reducirá costos y emisiones

La aviación comercial opera con márgenes de ganancia extremadamente ajustados. Con costos de combustible representando hasta el 40% de los gastos de una aerolínea, cualquier innovación que reduzca el consumo de queroseno es clave. En este escenario, los bioplásticos surgen como una alternativa revolucionaria: no solo permiten aligerar el peso de los aviones, sino que también contribuyen a la reducción de emisiones de carbono.

El peso, un factor determinante en el consumo de combustible

Los fabricantes de aeronaves han invertido en motores más eficientes y diseños aerodinámicos avanzados, lo que ha permitido reducir significativamente el consumo de combustible. Sin embargo, el peso de la aeronave sigue siendo un factor crucial. La estructura interna de un avión está dominada por plásticos tradicionales: asientos, compartimentos superiores, paneles internos, bandejas y baños. La introducción de bioplásticos podría cambiar este panorama al ofrecer materiales más livianos y sustentables, reduciendo aún más el consumo de combustible.

Bioplásticos: el futuro de los interiores aeronáuticos

Fabricados a partir de biomasa renovable como el maíz, la caña de azúcar o incluso residuos agroindustriales, los bioplásticos tienen la capacidad de reducir hasta un 20% el uso de combustibles fósiles en su producción en comparación con los plásticos convencionales. Adicionalmente, muchos de ellos son biodegradables o reciclables, lo que contribuye a una menor huella ambiental.

Estos materiales ya han demostrado su eficacia en la fabricación de componentes no estructurales, como paneles interiores, carcasas de asientos y bandejas. Gracias a su menor peso, cada kilogramo eliminado de la aeronave se traduce en un ahorro significativo de combustible a lo largo del tiempo, generando beneficios tanto económicos como ambientales.

Aerolíneas y fabricantes ponen la mira en los bioplásticos

Empresas como Airbus y Boeing ya han realizado pruebas con bioplásticos en componentes internos. A su vez, aerolíneas como KLM y Lufthansa han comenzado a explorar el uso de bioplásticos en utensilios de catering y packaging de alimentos, lo que representa un primer paso hacia una adopción más amplia en la industria.

El mercado de bioplásticos para la aviación está en pleno crecimiento y se espera que en los próximos cinco años su uso aumente más del 15%, impulsado por regulaciones ambientales más estrictas y la necesidad de las aerolíneas de reducir su huella de carbono. Además, los fabricantes de aeronaves están considerando incorporar bioplásticos en la estructura misma de los aviones, lo que podría representar un cambio aún más significativo en la industria.

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